En la ida de la final de Supercopa española, el Atlético Madrid de
Simeone llevó muy bien a cabo su plan de presión, aunque en el final apareció
la jerarquía de las individualidades del Barcelona. Fue 1-1 por los goles de
dos nuevos, Villa y Neymar.
Un partido
diferente el que le tocó jugar hoy al Barcelona, en la Supercopa española.
Seguramente muchos habrán pensado en que Simeone no se quedaría con los brazos
cruzados de cara a este duelo y prepararía una estrategia para frenar al equipo
culé, aunque muy pocos imaginaban la gran efectividad de plan ideado en un
principio.
Presión en
la mitad, asfixiante por momentos, recuperación y rearmado para iniciar el
ataque. Así se paró el Aleti, con Mario Suárez como abanderado de ese apremio
contra el visitante y como iniciador de juego. Haciendo lo suyo, cumpliendo con
su rol y haciendo jugar a sus compañeros.
La ventaja
con la que se fue al descanso el Colchonero, con un golazo de, justamente, el ex Barsa, David Villa, fue
merecida. Nada había que objetar. El “Guaje” inició una contra letal, luego se
ubicó y recibió en la puerta del área. Recibió y de aire la colocó al segundo
palo. Tremenda anotación para el máximo goleador de la historia de la selección
española, cumpliendo con la ley del ex.
Los
pelotazos frontales y diagonales de los dirigidos por Martino eran carne de
cañón para el dueño de casa, que estaba preparado para eso. Cortaban e
iniciaban juego. El medio, siempre ordenado. En esos primeros 45 minutos, no
dejaron jugar ni a Xavi, ni a Iniesta ni a Messi.
Para el
complemento, no pudo salir a jugar Lionel Messi. La sobrecarga muscular que lo
viene afectando hace rato le volvió a pasar factura y tuvo que abandonar el
campo de juego. Mañana el harán los exámenes médicos correspondientes para
evaluar el grado de la lesión, aunque lo conveniente para “la Pulga” sería
parar unos partidos.
En esa
sustitución por el argentino, el Tata mostró una considerable tendencia. Hizo
entrar a Fábregas, demostrando que si no está el 10, el falso centro delantero
es Cesc, y a Neymar lo ve sí o sí como extremo. Con el ingreso del ex Arsenal,
se soltaron los creadores del visitante y comenzaron a jugar.
Hasta el
minuto 70, lo planeado por el Atlético de Madrid salió a la perfección. Pero la
incógnita era hasta cuando le alcanzaría el físico para llevara a cabo esa
idea. De a poco, el Barcelona comenzó a jugar en campo contrario, y por un
cabezazo de Neymar llegó la igualdad. La visión de juego de Xavi, que por
primera vez coordinó movimientos con Dani Alves en esa jugada, lo fue todo. Lo
habilitó sobre la derecha, el brasileño tiró e centro y allí conectó para
estampar su primer gol oficial el atacante de la Canarinha.
Los últimos
minutos los de Simeone lo aguantaron con dos líneas de 4 muy juntas cercanas a
la línea del área grande. No pudo entrar el Barsa y el partido terminó en
igualdad 1-1.
El Tata
Martino consideró justo el resultado. “El resultado esta bien, fue un partido
bastante parejo. Ellos querían hacer el gol a la contra y nosotros
profundizando por afuera", analizó uno de los entrenadores argentinos. Desde
el otro lado, Simeone se fue conforme y expresó: “Enfrentamos al mejor equipo
del mundo y dejamos la eliminatoria abierta”.
El próximo
miércoles, en el Camp Nou, se definirá todo. La serie, tal como dijo el Cholo, está
totalmente abierta. Para cualquiera. Habrá que ver como se preparan ambos
equipos, y ver que recaudos toma el Barsa para salir de esa presión ante los
generadores de juego que le propinó el Aleti.
Nicolás Galliari

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